Nos dedicamos a una sola cosa y la hacemos a la perfección: lavar tu coche con agua a presión y secarlo con aire a presión. Sin bayetas, sin rodillos, sin marcas.
Cada paso de nuestro lavado está pensado para limpiar a fondo sin dañar la pintura. Te asesoramos según el estado de tu coche.
Una capa de espuma activa envuelve la carrocería y ablanda la suciedad antes del lavado, para que salga sola con el agua a presión, sin frotar la pintura.
Agua a presión que arrastra la suciedad de carrocería, cristales, llantas y bajos. Una limpieza profunda sin cepillos ni rodillos que dañen la pintura.
Nuestra especialidad. Aire a presión que expulsa el agua de la carrocería y de cada hueco, sin tocar la pintura. Adiós a gotas, cercos y microarañazos.
Las llantas acumulan polvo de freno y suciedad incrustada. Las limpiamos con agua a presión y las secamos con aire, radio a radio.
El barro y la sal se acumulan donde no se ve y con el tiempo dañan el coche. Los sacamos con agua a presión de bajos y pasos de rueda.
El resultado de lavar y secar a presión: una carrocería limpia y brillante, sin gotas que chorrean, sin cercos y sin marcas de cal.
Tres formas de lavar tu coche a presión. Pregúntanos y te damos precio al momento según tu vehículo.
Llámanos o escríbenos por WhatsApp. Lavamos y secamos tu coche a presión y te lo devolvemos impecable, sin una sola gota.
Lavado y secado a presión. Tu coche impecable, sin bayetas, sin microarañazos y sin una sola gota.